sábado, 25 de septiembre de 2010

DECIR

Me gustaría hacerte avivar

que no hace falta entender.

Que espantar la rabia es lo que hace falta.

Odiás que hable así:

elemental.

Te lo digo una vez más,

me vas a decir adicto

aunque no sepas a qué

y entreveres todo

para poder releerlo en el bondi

pero

no es por ahí que va el asunto

FUGA

Entre el repertorio de cosas

sobre las que de vez en vez vuelvo

aparece la imagen de un hombre

que se deshace

picotazo tras picotazo

hasta extinguirse

sin más sentido ni remedio

BREVEDAD

La nariz me rezonga

y apago el cigarrillo que no quería encender.

Entonces pienso

en la forma en que eludís

la palabra fraguada ya

el ánimo

cuando se trata de mi pasión amarga

en el vaso a medio tomar

jueves, 16 de septiembre de 2010

lo porvenir


*












¿Porqué devanarse entonces con esas dos sotas de los ladrones?
Tu inmenso guiño desgarrándome sin cuidados
Sin lugar donde verter
Cuando hasta las manzanas cedieron en tu río
Y yo, tan lejano y aturdido
Sólo mi sombra debajo
Aguardando la gloria y la palabra volver
A derribarme sobre la única patria que he perseguido

¿Qué decir del héroe que me desviste mórbido?
Su risa en la ficción, el relato imposible…
Y por las noches en nuestra fuga craneada a destajo
Lo inverosímil, sus variaciones estúpidas
Trastabillar y otra vez,
Montevideo regresa cierta madrugada,
Féretros difíciles de eludir


¿Qué habría sido de mí en la hazaña?
El encanto incierto,
El entrevero de las risas de ocasión,
Las palabras al acaso,
Los delirios al anhelo,
El teatro prescindible y absurdo,
Los gestos fraguados con exactitud,
El imperio de mis más íntimos vicios,
La carencia,
Sobre todo, creo



*

Foto: H. Coppola

viernes, 14 de agosto de 2009

Flor Show



... Hace un buen rato ya que doy trabajo y vengo acostumbrándome al desuso de mi alma














A Don Alfredo


"En la punta del agua... una flor blanca, luminosa, de quince dólares, se hace chispa, se abulta, se diluye, chorrea entre otras flores más pequeñas, llora, se agita, la catapulta el chorro de agua y sube como bola en el aire... Está naciendo siempre, mientras el agua canta en esa fuente de la boîte...
Entre aplausitos, al compás de la orquesta, blanda flor blanca, acuosa, nostalgiosa en el aire... subida en los aplausos como espitada, hendida, empitonada... gime y llora en la noche, tira estrellas bailando bajo el humo, renace, llora por el chorro azul-blanco de la fuente como si fuera planta que la cría -y que no es-... y sin embargo, así seguirá abriéndose, muriendo, hinchándose y flotando, mientras duren la noche, su belleza infantil de ingeniería, su blando corazón bajo el foquillo fijo y lechoso... el gringo, el chorro de agua a precio, el aire de importación, esas hembras, el mozo, esos señores..."





A. Zitarrosa, Guitarra Negra

viernes, 17 de abril de 2009

Perspectiva

No es cuestión de merecimientos. Me lo repito. No me pidas entonces que no aberre de la idea, que no me arrebaten las visiones, que languidezca la angustia, que me fortalezca la convicción. No me pidas, en resumen, que sepa lo que ya sé. Que todo lo que hacemos tiene consecuencias, que no soy un santo, que hay un lado complejo de las cosas después de mi repertorio de groserías para entretenerte. En suma, que hay alternativas a mi gracia, a mi esplendor obsceno, a mis vicios cargados en el barco, a mi infantil ingeniería, a mi fragilidad de hombre, a mis pasiones precarias, a mi derrota sublime, jadeante, a mi obsesión mal enfocada, al capricho robusto y presuntuoso, a mi reserva sepulcral, a mis omisiones dirigidas, a mi memoria prodigiosa y a la inteligencia que la prodiga, a mis humores terribles, a mis raptos más lascivos, a mi antojo cuando te lo deslizo entre sueños antes de que amanezcas y a la sorpresa y a la delicia…

No me pidas que me abstenga
o que la tristeza no me alcance de vez en vez.

No me pidas que te calle y que sea heroico y que prescinda de mi debilidad y que no defeccione cuando me sugieras la tristeza, tus intentos por obviarme.

No hablemos de merecer. Me lo repito. No quiero dar cobijo a las contradicciones de tu cuerpo, prestar importancia a la suntuosidad, a lo eventual, entender la composición mixta, indecible de la vida. Preferiría ser ligero, decirte un par de pavadas y a lo mutuo!

Pero me pedís que juegue.
No me pidas que juegue
y no aberre de la idea
y no me arrebate la perspectiva
y no enceguezca
y entonces me tengas miedo

jueves, 9 de abril de 2009

XLVII Aria




Es en el pretexto donde habremos de buscarla,
En su elaboración sublime
Porque no se la invoca a ella,
A sus múltiples exégetas...
Se la cela,
Se la confina,
Se la custodia luego en el silencio
Y es la compasión
El ejercicio mediante el cual mejor se erige,
En los indicios que me prestás cuando te cuento
(en secreto)
Que me voy a buscarla
Otra vez
En el pretexto.

Tus días vuelven en mí,
Desmesurados y ajenos,
Tu humanidad,
Tu estupidez,
El sadismo que siento subir
a través de los huesos, parsimonioso y vencedor
hasta los ojos
Estos ojos que te ven y te aborrecen
Y te ven
Y tras de vos, la sombra enorme
Y tras de vos, yo
..............junto a los muchachos del verano,
..................Sus manzanas cediendo en el río

Y si de pronto tu imagen se aquieta
Y tu sonrisa se aquieta
Y tu sombra se aquieta
Y tu vida y tu muerte se detienen,
Ya queda todo,
Una densidad siniestra contra mí,
Ya no mis huesos,
Ya no mis ojos que te ven y te aborrecen,
Ya no mis músculos… sádicos
......mis manos sádicas
..............mis palabras
....................o mis ausencias
...............................más sádicas
...................Sólo la derrota mustia
......con la que me acuesto


Cuando el frío llegue, entonces
Me permita volver
................a aborrecer(te), a depravar(te), a saciar(te)
Y no vale la pena el pretexto,
Ni su delicado diseño,
No vale la pena mi versión apócrifa,
Nuestra traducción retaceada,
No lo vale.
Trato de capitular
Solo para que lo sepas

martes, 20 de enero de 2009

Lo diario





















No hay más que arremeter contra esa belleza,
Que el intento por arrancarla de sí,
Por hacerse victimario de uno mismo


Y es escaso,
La caducidad y su glosa (múltiple):
La matutina, la sin sombra, la vedada por la noche y el sigilo,
La de las bestias más sagaces de Rilke advirtiéndonos en nuestro cuarto,
Íntimos, sepultos…
O animados en la luz ígnea contra el vaso, su forma vívida…
O a contraviento de una memoria inexacta…


Y es nada,
Hay poco más que eso:
Los rastros de piedad en las paredes, entre la asfixia…
Y la lujuria, claro,
La décima signo de la embestida contra todo aquello,
El malestar, los balcones sobre el cielo ancho,
Las piernas abismándose…


Pero es lo cotidiano Hoy
de lo que hablo
La belleza trascendente,
El tiempo dilapidado
espantando la Extrañura,
Los oídos a la escucha y entonces…
La proximidad del silencio,
Aseverarte algunas cosas
contra el cuello
Y cercar la rabia,
lo que parece
...............y barrunta su certeza en esa rabia,
lo intempestivo,
lo aparente
...............por ser vencido a la fuerza o la fe,
lo débil...

Ser escaso, ser nada, ser Hoy,
Tal vez no oírte,
Privarse de lo trivial,
Darte la gracia y la estación
Y cesar del resto

martes, 21 de octubre de 2008

Palabras no tan urgentes hacia un país vecino

* de la correspondencia apócrifa

















Miro por la ventana, trazo cierta perspectiva, el cielo está nublado y de entre su densidad vuelan algunos pájaros o augurios...

No podría ser exacto hoy, querida,

aunque me esforzara

y tampoco le tengo ganas al esfuerzo.

Juguemos un rato con tu recuerdo, al azar. Hoy puedo ver cómo me mirabas, imperfecto y múltiple como una ocurrencia en la boca de otro, como una oscuridad sigilosa cuidándote las espaldas… o el culo, ese culo tan divino. La verdad es que debiera estar haciendo otra cosa, obligaciones, sabés, en vez de distraerme en tu forma, pero (por suerte) tengo una ventana y me tengo a mí mirando a través de ella y entonces no hace falta más, Baudelaire!

Sostenéme bien te dije, lo que mejor hago es romperme…

Y en silencio, para no despistar a la rabia, no sea que se avecinen los imbéciles sobre nuestro rastro y nos hallen así, tan miserables, desnudos.

En aquel momento reír no era una posibilidad y Hoy apenas un esbozo nos sale y está todo harto de vicios, es el aire o yo.

Tu gracia infantil, la sinceridad de la pérdida, tus palabras entreveradas en el tartamudeo, tu anhelo de ser de todos, de la vida, tus ardides sofisticadamente velados, todas esas cosas y las que no recuerdo o no sé enumerar vuelan lejos.
Sospecho que tu amor escaso ya no te habla de nadie, ningún rostro te refiere y oteás la lejanía como yo miro el río desde Montevideo sin profundidad. La perspectiva es una elucubración renacentista y vos sos muy actual, aunque yo te haya pasado de moda.

Lo raro es el olvido, la naturaleza de ese tú olvido. Recelar de mis señales austeras por no desquiciarte, ése era tu atletismo afectivo. Pero a pesar de que digamos, nada es lo que decimos. Decir por decir y la opulencia de tu sexo llamando, invitándome al estremecimiento, al patio con aljibe.
Te pregunto: ¿Cómo hago ruido con una sola mano?

Empieza a anochecer, Buenos Aires se me va de los ojos y a vos te importa un pito.







domingo, 5 de octubre de 2008

Otras tendencias




Dejar de horrorizarnos con el estado de las cosas
sería un comienzo,
Perder la zozobra frente a la conquista, frente a la derrota,
su fastuosidad de Hombres.
Rezongar tristemente, pálidamente junto a la tos
que nos acompaña
Para ceder a la risa de la vida y de la muerte con Tuñón,
Ser exquisitos en cuánta congoja y júbilo!
Hablar con nuestras manos al ominoso tacto
Y no mentir
Y decir: Sí
Sin grandiosidad, casi apagados
Para hallarnos en el rumor que vela nuestra proximidad
/entre los buenos malos hábitos
Volver fieles los signos inciertos que nos convocan al mundo
/interpretado
Desistir del lustre, de la decadencia,
De los trágicos finales,
De los finales… su ficción en la instancia, su artificio de despedida,
/sus certámenes siempre algo ridículos
En suma,
Callar y soltar palabra
O no
Pero entonces qué hacer con el olvido.